2018-2022












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2017-2022
Como referente principal, Edward Hopper es la base para este proyecto. Y siendo más específicos: el uso de la linea diagonal, cayendo sobre el muro de un edificio, en conjunto con su paleta de tonos cálidos y encuadres cerrados. Dando misterio y drama a la escena. Pero no es la primera vez que creadores exploran composiciones cerradas y encuadres cerrados, por lo tanto siendo referentes igualmente importantes para el proyecto. Desde el cineasta Alfred Hitchcock, hasta el grabador Ed Ruscha y el pintor híper realista Eric Fischl.
Casi nada me apasiona tanto como la obra de Edward Hopper, fue así casi desde que inicie a indagar sobre el Arte, en 2014. Desde que empecé a teorizar mi trabajo, vi su producción como algo que yo quisiera hacer tanto de forma visual como escrita. Esta serie es un tributo a dicho autor y a todos los demás que han hecho lo mismo. Continuando con su exploración sobre la linea diagonal que hacen las sombras sobre muros y explorando la posibilidad de estirar el concepto lo más posible sin que se pierda su punto de partida conceptualmente y en la obra.
Esta serie es un tributo a la obra de Edward Hopper, mediante una exploración de su interés por las diagonales producto del movimiento de las sombras sobre muros y extender las posibilidades creativas de esta premisa, hasta donde sea posible usando soportes visuales y escritos. Y también llegar a una reflexión, sobre la continuación de ideas añejas en contextos ajenos al de su origen. En un dialogo histórico e intercultural, demostrando que son más las cosas que nos unen que las que nos separan.





















































































2011-2016
Esta es una recopilación seleccionada de mis primeras fotografías que fueron publicadas, premiadas o exhibidas. Claro que hice mucho más, pero dicen que un buen fotógrafo es el que sólo muestra sus mejores imágenes ¿no?
Cuando tenía 16, mis padres me regalaron mi primer cámara semi profesional, una Canon SX130IS, con la que tomé mis primeras imágenes con las cuales empece a fotografiar escenas y sujetos con una intención creativa y en algunos casos, hasta artística.
En aquel entonces, durante el cenit de la subcultura hipster, se había empezado a poner de moda la fotografía creativa y empecé por ahí. Después me llamó mucho el proceso de edición HDR, el cual he usado por muchos años en mayor o menor medida. En realidad hice de todo un poco durante este periodo y fue también cuando empecé con el dibujo y pintura. Fueron unos largos y buenos 6 años, de mis 16 a mis 21.





































2016-2022
Esta narrativa hipertextual, sobre ficciones cotidianas de aquellos vehículos obsoletos, que a veces a los Mad Max, son forzados a continuar funcionando: Lo fue el trolebús, hasta apenas ser renovado después de años de abandono; lo son las péselas que se niegan a desaparecer, siendo desplazadas a las periferias de la Zona Metropolitana del Valle de México; lo son los camiones de las rutas concesionadas en el EDOMEX, que quizá no sean tan viejos, pero su intenso ritmo de trabajo ha tomado factura. Y ni que hablar del metro con trenes que cuyas piezas, durante la administración de Miguel Angel Mancera sólo fueron limpiadas y no reemplazadas por nuevas.
Pienso en dos soportes para esta serie: Libretas para bocetos, hechas in situ, dejando en el gesto el movimiento del transporte y acompañadas con notas sobre la experiencia del viaje que para muchos es el pan de cada día. Acuarelas montadas de formato medio, para exhibición en galería. Y sobre la marcha durante el desarrollo del proyecto decidir si es mejor que una escena o sujeto se quede en la libreta o se pase a un formato más grande que pueda ser apreciada de forma individual, escenas, sujetos e historias de los viajes que suceden en esta ficción muy apegada a la realidad.










































2015-2021
Inspirado en la idea romántica del acto de conmutar que tienen los asiáticos y su fascinación por trenes de todo tipo que abundan en ese continente. Lo contrapongo con la realidad del transporte publico en el Valle de México, siendo consciente de los riesgos al conmutar, que van desde: ser acosado, bolseado o asaltado e incluso asesinado adrede o por omisión.
En México, quienes viajaban en los vagones colapsados son trabajadoras y trabajadores que regresaban de su jornada laboral con la que se ganaron unos cuantos pesos para seguir resistiendo a la crisis económica por la pandemia. Venían de luchar contra la desigualdad con lo único que tienen, su fuerza de trabajo y anhelo por llegar a casa con sus seres queridos. Los empresarios y gobernantes siguen poniendo los bolsillos; los pueblos, la sangre y las víctimas; nuestras lágrimas de impotencia y rabia… Hoy, como muchas otras noches, se siente egoísta dormir.
Cristina Millan, 2021.
El proyecto yuxtapone las ideas tan opuestas del conmutar por parte de asiáticos y mexicanos. Mostrando el potencial del espacio donde se conmuta como lugar de introspección e inhibición en lugar de la alienación en los noespacios donde se pierde la identidad. Y de forma irónica el proyecto se llama Movimientos Secretos ya que al final del día sigue siendo un secreto para los demás quién va de punto A a punto B, en soledad en medio de la turba.
Desarrollar el proyecto empleando como soportes: fotografía, urban sketching y textos. Teniendo como salida principal un videoblog en el que se publique de forma semanal: procesos y obras concluidas cuando se pueda. Detonando en el espectador un conflicto ante la imagen de un ideal alcanzado en otros países y que en realidad muestra los problemas del día a día que padecen los usuarios del transporte masivo en el Valle de México.























2016-2019
Mi padre, QEPD, nunca duró mucho en ningún empleo. Gracias a ello, mis padres y yo, vivimos en muchas ciudades a lo largo y ancho de México. Cumpliendo 18, nos quedamos de forma indefinida en Tlalnepantla, EDOMEX.
A los 21 emprendí el estudiar Arte gracias al apoyo de mis padres, permitiéndome estudiar cómo foráneo en Lerma EDOMEX. Me mudé de nuevo, pero solo a cursar: Arte y comunicación digitales en la UAM. Por motivos de salud no pude terminar la carrera, pero quiero creer que le saque gran partido a los 3 años que dejé ahí.
Este proyecto es la impresión general, que puedo dar, sobre el pueblo de Lerma: De los que se quedaron, los que ya estaban y los que nos fuimos.
Este proyecto, existe en contraposición a mis otros proyectos de narrativa visual, en entornos urbanos. Abriendo el horizonte visual de mi obra, enmarcándola en territorios rurales y semiurbanos. Este proyecto me permite ser autocrítico sobre mis decisiones, durante ese lapso de tiempo, 2016-2019. También me permite contar historias oscuras y curiosas sobre lo que sucedía con los famosos e infames personajes del campus y el pueblo de Lerma.
Esta es la impresión general que me llevo de Lerma durante los 3 años que viví y estudié ahí, es tan grata como agría, en esta recopilación de las historias que viví siendo un joven adulto, siendo estudiante foráneo.
























25 de Octubre del 2019
Ayer un tipo vestido de chef se enojo porque le llame chef y me llamaron la atención. ¿Todo bien en casa? ¿Si te dan de comer en tu casa?
24 de Octubre de 2019
A todos los whitexicans que llegan en BMW, Mercedes Benz y no quieren pagar los 3 pesos de sus copias.
La tienda y el personal les provee el servicio de fotocopiado e impresión en un chingo de opciones y con una calidad que supera a la competencia por mucho. Pero aún así, no se pueden hacer milagros por sus papeles en mal estado o que trajeron con calidad muy baja. Va a salir mal aún con el mejor equipo, el mejor personal y el papel más fino. Tienes que pagar por las consecuencias de tus malas decisiones, no el personal de la tienda. Así que sorry not sorry pinche whitexican pasa a la caja a pagar.
19 de Octubre del 2019
A los nada gratos psicópatas, racistas, xenófobos y clasistas agresores escudados por el velo de ser clientes de una compañía de servicios.
Trabajo en una cadena de autoservicios (Lumen) en el área de impresión digital desde hace un mes. Me gusta mi trabajo, me agradan todos mis compañeros de área y del resto de la tienda. He conocido y atendido clientes vario pintos que cada uno amerita su propia entrada. La mayoría es gente increíble y que me hace amar este empleo. Pero otros de plano son unos monstruos.
Cuando te atiendo lo hago con la rapidez que me permite mi mente y mi cuerpo. En la universidad no te enseñan a manejar equipo de impresión como el que se trabaja en el área pero la empresa se encarga de capacitarte casi que ingresas y eso está bien. Cuando llego a cometer un error se me cobra, no a ti, cliente. Y se te entrega tan rápido como sea posible aun que ello retrase al resto del equipo, eso lo asumo yo, no tú.
Si pides que te atienda una persona en especifico y si esta ocupada lo único que haces es que el servicio sea mucho más lento, para ti y los demás clientes, al hacer que dos personas tengan que hacer el trabajo de una, sólo por que eres un mamón.
Cuando ploteamos, tenemos que cargar los tubos de papel que no pesan lo de una pluma y tampoco los puedo estar cambiando a capricho tuyo, ni tan rápido, ya que eso pone en peligro al equipo y a mi persona.
Los precios son de lista, solamente hay descuentos cuando así lo marque sistema y no por que me grites o digas que viniste antes significa que tengamos que hacer un descuento especial para tus chingaderas.
Las computadoras son para que podamos atender tus pedidos y correcciones menores. Claro, las puedes usar para un trabajo de edición más completo pero ello tiene un costo, que al igual que los demás es de lista y este costo realmente es un impuesto a tu estupidez, ya que este sólo es un centro de impresión, no una escuela de diseño gráfico.
Yo sé que llevas prisa y parece que no hago más que aplastar prensas, abrir archivos y meter hojas en las impresoras. Tus impresiones pueden ser de un gran valor personal o profesional y lo entiendo, por eso te atiendo tan bien como me es posible. No significa que me tengas que gritar para hacer un trabajo, regañar y en general comportarte como un imbécil ante todos. No eres un héroe del pueblo al gritarle a una persona en mostrador, tampoco estas limpiando a Lumen de mal personal, mucho menos se te dará un descuento, lo único que demuestras es que eres un enfermo mental y esquizofrénico violento que busca espacios donde abusar de otros que están en situación de desventaja: que necesitan el empleo para meterse una tortilla a la boca y que tenemos un reglamento que busca lo mejor para el cliente a costa de los trabajadores.
No seas un pendejo, en seguida te entregamos.