Delante de la diagonal

En el contexto actual de la vida urbana y de la hiperconectividad tecnológica, la mirada se ha vuelto fugaz y superficial, modificando profundamente la manera en que se perciben el tiempo y el espacio.

 

La obra se aleja del registro del ruido citadino para enfocarse en el silencio y lentitud de los espacios cotidianos, donde el espectador pueda detenerse, observar y repensar su relación con el entorno construido, en el que la arquitectura y la luz en conjunto pueden construir imágenes donde el límite entre lo abstracto y lo figurativo se vuelve ambiguo, mediante composiciones basadas en líneas, sombras y tensiones geométricas.

 

La diagonalidad, como una estructura visual de equilibrio compositivo, al interactuar con la línea recta al cruzar un muro, funciona aquí como un recurso para transformar espacios cotidianos en experiencias contemplativas, siendo el recurso principal para proponer una investigación visual sobre la experiencia urbana contemporánea desde la contemplación.